En esta página se encontrarán varios mensajes que nuestros especialistas han decidido aportarnos; eventualmente se formaran las pestañas para archivar y así manener organizada la página, en estos archivos se almacenarán toda aportación, reflexión, noticia que la comunidad de este sitio hayan decidido compartir con todos.
Voy a iniciar este espacio con una reflexión que escribí hace tiempo y que algunos amigos ya han leído.
Un cordial saludo a todos.
Pequeños Pasos.
¿Has estado alguna vez en la situación de sentir que los nervios te llenan las venas del cuello?
Momentos en que lo que estás por decidir determina mucho de lo que vas a conseguir en un futuro, una situación en que estás a punto de entrar a demostrar que lo que haces vale la pena y vas a ser juzgado desde ese momento en adelante frente a quienes tienen su fe y esperanza puestas en ti...
A lo mejor no tanto así, a lo mejor no para los demás, pero si para ti... y no sabes si creer en ti y en tu capacidad para lograr éxito en lo que emprendes o estás por emprender. No quieres hacerlo, no quieres estar en ese lugar y en esa posición y desearías tirarlo todo y dar la vuelta, no importa que tan grande sea el espacio en el que estés se te antoja tan reducido que la presión te asfixia, preferirías cerrar los ojos y desaparecer, volver a ser niño donde las cosas eran tan fáciles y habían los brazos de mamá hacia donde podías correr, donde podías guarecerte y ser protegido, preferirías encerrarte en tu casa, ver una película, jugar un video juego o tal vez poner el estereo a todo volumen y huir de esa realidad tan sofocante. Hacerte una conchita y abrazarte a ti mismo hasta que no solo el mundo sino todo sonido desaparezcan, volverte a sentir seguro...
Ese momento es el mejor de tu vida (aunque a veces parezca el peor), es la oportunidad que te da la vida para crecer y en la medida en que lo sufras pierdes tu poder para ser más grande, para sublimarte, para hacer de ti una mejor y más integra persona, para alcanzar paso a paso tu sueño y tu ideal de ti mismo...
Ese momento es el que marca la diferencia entre TU VALIENTE y TU COBARDE y sabes bien que al final de ese punto crítico, te sentirás, en consecuencia de tus decisiones, dueño del planeta o completamente frustrado, en ese punto de quiebre... siempre... date un respiro y toma en cuenta lo siguiente:
No es un problema, es una oportunidad; estás ahí porque eres capaz y porque lo has buscado durante toda tu vida, pues toda tu vida haz estado luchando por crecer y hacerle frente a las oportunidades que te permitirán vencer tus miedos y acercarte cada vez más a tus sueños, se agradecido contigo mismo porque te has puesto metas que requieren de tu mejor esfuerzo para ser vencidas y no hay en el mundo nadie que pueda hacerle frente a la adversidad como lo puedes hacer tu.
Visualízate venciendo; vive tu sueño, imagínate siendo vitoreado por todos, reconociendo que eres grande, imagina tus ojos brillando de júbilo porque haz conquistado uno de los principales retos de tu vida emocional, profesional o de cualquier tipo, imagina tu sonrisa de satisfacción dibujada en tu rostro, y la mirada de admiración de quienes amas y de quienes te preocupan, a veces más que tu mismo, imagina llegando la noche, al horizonte el atardecer con un sol enorme, rojo cayendo, muriendo un día en el que te sientes dueño de tu vida y del mundo que te rodea, con la plenitud emocional invadiendo tu pecho a cada respiración que te da vida y que haces consiente como si un color vivo entrara por tu respiración y ocupara la sangre que te recorre por las venas, haciéndote sentir un ser pleno, poderoso... satisfecho...
Tómalo con calma; la vida es un juego y no importa lo mal que las cosas salgan, siempre existen más oportunidades, la vida es sabia y te dará lo que mereces si eres congruente con ella y justo con los demás y contigo, todo tiene su exacta dimensión e importancia y nada es más importante que tu misma perseverancia, siempre existe la posibilidad de perder, pero también la posibilidad de ganar, lo peor que puede pasar es que tengas que desandar y volver a intentar.
Cree en ti; es increíble que a veces los que nos quieren creen más en nosotros que nosotros mismos, somos capaces de todo lo que nos propongamos, pero primero nos tenemos que convencer a nosotros mismos de ello, una de las bases más importantes es ser promotores de nuestras capacidades con la persona con la que seguro vamos a convivir hasta el último día de nuestras vidas... uno mismo.
Diviértete; haz lo que quieres hacer lúdicamente, jugar la vida no deja de ser por definición "jugar", sonríe a la adversidad y la adversidad se sentirá confundida y desorientada, nunca perdamos el ánimo y buen humor, disfrutemos nuestro trabajo, nuestra pareja, nuestros hijos, nuestros padres, como disfrutamos nuestro juego favorito, como disfrutamos de una charla, como disfrutamos un libro o una película, disfrutemos estas oportunidades de crecer pues no son muchas las que tendremos en la vida y aunque difíciles puedan ser, no dejan de ser disfrutables, juguemos que es jugando como mejor aprendemos desde niños. Mantén tu sonrisa y no permitas que te la arrebaten, no permitas que te hagan enojar, eres dueño de tus emociones y de lo que haces con ellas.
Se fiel a tu espíritu; sé congruente con tu forma de ver la vida, vive tus valores, haz siempre lo que consideres correcto, escucha la voz de tu alma que siempre te está diciendo lo que está bien y lo que no, escucha tu talante que él te dará la guía del camino correcto y las decisiones más puras que te harán disfrutar aún más tus éxitos y los hará más duraderos e inquebrantables.
Nunca dejes de buscarte; no claudiques en tu empeño de encontrar tu felicidad, vence los fracasos que solo son la prueba de que puedes levantarte y continuar, demuéstrate a ti mismo que no te vas a defraudar y que la apuesta está hecha a ti.
JOSÉ MANUEL ROJAS CERVANTES
“LA VIDA ES ESO QUE PASA, MIENTRAS ESTÁS OCUPADO EN OTRAS COSAS”
John Lennon